
De las manos de Viviana Sanjinés surgen los ropajes más extravagantes de La Paz.
Texto: Álex Ayala Ugarte / Fotos: Álex Ayala y Rodrigo Caballero
LA DISEÑADORA
Si la cara y la forma de vestir fueran en todos los casos el espejo del alma, con Viviana Sanjinés enseguida meteríamos la pata. Sus ojos, enormes y ovalados, se acercan más al manga y al animé que a cualquier otro estilo. Sus aretes pasan desapercibidos y su forma de vestir es muy clásica. Sin embargo, la cultura gótica corre por sus venas. “En cuanto a música –reconoce–, me identifico bastante con ella. Y me fascinan las películas de hombres lobos y vampiros”.
Es por eso quizá que Viviana, de 32 años, se ha convertido en una de las diseñadores de ropa gótica y under con más talento de La Paz.

Corsés a medida
“También modificamos tu vestuario a tu estilo”, reza un cartel en la entrada de su estudio-taller, en uno de los locales comerciales de las Torres de Obrajes. Y entre las prendas que más éxito cosechan, según confiesa la propia Viviana, están los corsés, elaborados a medida con sugestivos bordados y espectaculares formas. “No son como los de las tiendas, sino más bien especiales, únicos para cada persona que viene”, explica.
Como todo lo que sale de sus manos: interminables vestidos de cola, pantalones negros con adornos, faldas de cuerina con diferentes encajes, blusas con volantes de gasa, detalles metálicos con tiros de caucho y un largo etcétera. Ropajes que, en definitiva, lo único que buscan es satisfacer la sofisticación –a su manera– de aquellos que solicitan sus servicios. “Yo me identifico con su forma de pensar. Es por eso que siempre cumplo, aunque me pidan cosas muy extrañas”.
A las negras
Entre los extravagantes diseños de Viviana, que cobran vida gracias a tres máquinas de coser –una de ellas que maneja hasta cinco hilos–, nos podemos encontrar, por ejemplo, con unas espectaculares alas negras que forman parte de uno de los conjuntos, lo que le ha causado algunos problemas. “Mi madre es cristiana y ella cree que con lo que hago voy en contra de Dios, pero no es cierto”, dice. La palabra Jesús colgando en grandes letras de la pared de su establecimiento así lo atestigua. “Lo que yo hago es una forma de arte. También, de expresarse; y así es como hay que entenderlo”.
Sentidos y contrasentidos
Entre los clientes de la diseñadora, hay jovencitos –según ella, los más exigentes–, miembros de bandas de rock y hasta gente mayor que se ha visto impresionada en algún momento por sus modelos y le ha pedido un trabajo parecido. Algo que para Viviana tiene su lógica. No en vano, ella misma vive en un mundo de sentidos y contrasentidos: Es rematadamente sencilla por fuera y toda una “condesa gótica” por dentro.
Teléfono de contacto: 76242868.

LA CONDESA
La condesa gótica nació el 5 de di-.ciembre de 1576 en Alba Iulia –un pequeño pueblecito en el centro de Rumanía, a orillas del río Muresul–, en una noche de invierno que todos recuerdan. Y proviene de una familia noble adinerada con tierras y castillos.
Actualmente, vive en la fortaleza de Bran, una construcción de piedra del siglo XVI que se halla en plenos Cárpatos, en la región de Transilvania. No le gusta salir mucho y es una persona a la que únicamente se le ve en circunstancias extrañas.
Algunos aseguran que suele pasear en el bosque cuando hace frío; otros, que aguarda durante horas sobre la nieve esperando a que alguien llegue; y hay quienes dicen que también es común hallarla en compañía de lobos.

Personalidad y misterio
La condesa es una mujer de rasgos finos y ojos castaños, presencia y caminar altivos, piernas largas e interminables, piel blanca, manos extremadamente delgadas (como estalactitas que cuelgan de un despeñadero), cabellera larga y dorada que se confunde con el sol y labios gruesos que prometen el más dulce beso que jamás será dado.
Es, sin duda, toda una belleza, pero su personalidad es un misterio. Las malas lenguas predican que no tiene piedad con nadie; y hay leyendas respecto a ella que sugieren que por las noches sale a secuestrar doncellas para tomar su sangre y mantenerse joven, eterna.
Cuentan además que sale de viaje muy seguido, normalmente hacia destinos desconocidos, para cambiar de vestuario, para conocer música extraña de los rincones más lejanos y para escapar de las aglomeraciones; después de sus travesías, nunca nadie ha podido dar cuenta de le fecha de su regreso; y los lugareños únicamente suelen dar fe de cuándo se ha ido.
También se afirma que es católica, que guarda respeto por la Biblia y que se le ha hallado en más de una ocasión frente a un altar en actitud sombría.
El personaje real
La historia de la condesa, creada por Viviana Sanjinés para promocionar sus diseños de ropa por Internet, está basada en un personaje que, según se sostiene hasta día de hoy, realmente existió. Se trata de Elisabeth Bathory, una aristócrata húngara a la que le pusieron el calificativo de “sangrienta”.
No por nada, pues Bathory fue acusada en su momento de matar niñas y beber su sangre para alargar su vida y mantenerse hermosa para siempre.
Más información sobre la historia de la condesa en la siguiente página web: www.lacondesagotica.blogspot.com.

1 comentarios:
Lindo artículo. Hoy lo viví en carne propia e intentaré reflejar en pantalla ambas personalidades para la condesa de la moda. Preciosa ella.
Cariños.
Paula
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